sábado, 7 de marzo de 2015

Valle de Bravo, Pueblo Mágico

Hola! Ahora me toco a mi (majo)

Era un miércoles y yo ya no aguantaba la ciudad, el tráfico, la rutina, el trabajo! QUE ESTRES!

En una "hora muerta" del trabajo, estaba en mi compu, tengo que aceptar que perdiendo el tiempo en Facebook cuando apareció un banner de publicidad de "El Santuario" Valle de Bravo.... uffff! lo primero que hice fue ver si había espacio, ya que siendo un hotel boutique tiene pocos cuartos. SI HABÍA! le mande a Chuy una foto espectacular del hotel, para que no pudiera decirme que no! En efecto le encanto y reservamos, para nuestra sorpresa había un 20% de descuento, entonces felices!



Valle de Bravo

Es el destino favorito de fin de semana de muchos chilangos por su cercanía con el DF y tambien es donde las mariposas monarcas pasan el invierno. Éste increíble lugar se encuentra junto a un lago artificial, donde muchas personas esquían y pasean en lancha. También se caracteriza por sus calles empedradas y sus casas de adobe con tejas rojas.

Es imposible aburrirte en este lugar porque existen muchas actividades que se pueden realizar como bici de montaña, deportes acuáticos y extremos como el parapente. También hay restaurantes deliciosos, dos de mis favoritos son La Piola (las mejores pizzas) y Los Churros (hay de todo y los churros con cajeta son los típicos).

Además, si eres de las personas que tiene que comprar algún recuerdito, acabarás con más de uno porque hay artesanías increíbles y muchos "hippies" que hacen pulseras y collares padrísimos.
Es el lugar ideal para relajarte, sus paisajes boscosos hacen que te desconectes de la ciudad y te da un sentimiento de paz constante! te recuerda que el salir de la rutina un fin de semana puede llenarte de energía para empezar con el pie derecho el tan odiado lunes.










Rumbo a Valle

Salimos el sábado súper temprano. Nos hicimos unos sándwiches y paramos en un Starbucks por unos Soya Lattes para no perder mucho tiempo en pararnos a desayunar en algún lugar de la carretera. Después, nos dirigimos a la carretera Marquesa-Valle de Bravo.


Nuestra reservación era únicamente por una noche, entonces queríamos disfrutar lo más que se pudiera.



La carretera vale muchísimo la pena, ya que tiene muchos árboles y vegetación a demás de que es súper rápida; en una hora y veinte minutos ya estábamos llegando al ya famoso pueblito de Valle de Bravo.


El Santuario

A las 11am estábamos haciendo check-in en la recepción del hotel,  cabe mencionar que desde que llegas, sientes una atmósfera distinta. Sientes PAZ!!!
Fuimos recibidos por el personal del hotel con un "mala budista" (un collar que usan los budistas para el desarrollo espiritual) y una fresca agua con clorofila. Nos explicaron todas las actividades que podíamos hacer; como andar en bici, kayak, meditar, yoga, entrar al siempre místico temazcal y darnos un masaje en el spa de primer mundo. Uff, mil cosas y solo una noche!!! Pero en fin, decidimos apartar el kayak para la mañana siguiente.

Después nos llevaron a nuestro cuarto! No saben lo increíble que está y las fotos se van a quedar cortas, porque es difícil de transmitir la comodidad y belleza. Todas las habitaciones están decoradas con materiales naturales como madera y fibras, el baño es rústico y con piedras de río en el piso.
Todo el cuarto y sus alrededores olían a copal, ya que prenden inciensos por todos lados y esto hace que te relajes y te sientas en un lugar místico.



La vista es espectacular! y cada suite tiene una pequeña alberca que esta a una temperatura de 26 a 29 grados. Al verla, lo único que quería era quedarme ahí con una copa de vino, viendo el paisaje maravilloso y perderme durante horas. Pero el día era largo! Entonces salimos del cuarto a explorar todo El Santuario.










Primero, dimos un recorrido rápido y descubrimos todo lo que había en ese holístico y maravilloso lugar. Al salir del cuarto se podía ver el temazcal con un jacuzzi súper rústico.


Temazcal y jacuzzi rústico @majodleon
Al bajar del área de cuarto, podías apreciar una ventana perfecta del lago de Valle de Bravo, formado por un arco de mimbre gigante, le tome una foto y la subi a instagram @majodleon inmediatamente.






Moríamos de hambre, entonces antes de relajarnos en la alberca decidimos comer!!! Pedimos unos spring rolls de pato con salsa agridulce y un pescado a la talla con arroz blanco, acompañado de unas cervezas bien frias, un verdadero manjar!







                                             





Acabando, nos acostamos en los camastros que estaban sobre la alberca y nos quedamos dormidos tras la deliciosa comida. Despertando, estuvimos bastante distraídos ya que había una regata y apostábamos por el mejor velero.


Finalmente, decidimos darnos un baño para salir a comprar una botella de vino y la comida que cenaríamos.
Nos sirvió para conocer los alrededores pintorescos. 





Regresando, llegamos justo al atardecer. Nos pusimos el traje de baño y con una copa de vino nos metimos a la deliciosa y caliente alberca del cuarto. Ahi estuvimos horas, platicando de nuestros planes de vida, el presente y futuro, nuestros sueños y anhelos.

Ya que teníamos la piel como viejitos, nos salimos y dimos un rico baño, para después hacernos unos sándwiches e irnos a la cama para descansar!

Al día siguiente Chuy me despertó emocionado! Quería que me asomará por la ventana a presenciar algo maravilloso!!!! DE LOS AMANECERES MÁS BONITOS QUE HE VISTO EN MI VIDA. Nos quedamos viéndolo por varios minutos, disfrutando el momento al 100% con una calma como pocas en la vida.



Como ya estaba planeado, bajamos al lago y nos subimos al kayak. Desde abajo, el lago se ve más grande y la paz sigue siendo la constante del viaje. A pesar de que nuestros brazos quemaban por el ejercicio que estábamos haciendo, no dejamos de disfrutar ni un solo momento. La experiencia estuvo padrísima. Lo recomiendo muchísimo.

Al terminar de hacer ejercicio; desayunamos fruta, huevos y café, para después bañarnos y hacer el check out, tristes por que ya había acabado el viaje :( . Algo me pasa, que siempre que acaban los viajes me entra una extraña nostalgia. Como siempre, Chuy me recordó que faltaban horas para regresar a México, que disfrutara el momento.

Para finalizar el viaje, pasamos al tan conocido pueblito de Valle de Bravo. Caminamos, chachareamos, tomamos fotos y comimos en la Piola! mi lugar favorito!!


Definitivamente, cada vez que salimos nos damos cuenta que México esta lleno de sorpresas culturales, naturales y gastronómicas. Es increíble salir de la rutina! Llegamos de mejor humor y cargados de energía!!!!

Esperamos que esta segunda publicación les haya transmitido algo de lo que vivimos! Los invitamos a SALIR DE LA RUTINA.









                                                             Hasta la próxima!!! Chao :)
                                                                   
                                                                          Majo y Chuy

Chuy y yo en la cima del Santuario


domingo, 22 de febrero de 2015

Mineral de Pozos, Pueblo Mágico y Fantasma


Por mi (chuy)
Este pueblito considerado pueblo mágico, está perdido en el semi-desierto guanajuatense; así que ya se imaginan el caloron que hacía (y eso que soy regio).

¿Como dimos a éste lugar? Pues viendo mi cuenta de instagram @chuyelizondo vi una foto de éste pueblo y dije, mmm ésta puede ser una sorpresa para Majo! (mi novia). 

El viaje (osea roadtrip)
Ok, pues ya muy emocionados Majo y yo nos decidimos arrancar desde el DF hacia Guanajuato en la ya famosa pick up. Dentro de un lapso de tres horas ya estábamos entrando al entronque de San Mike de Allende y Mineral de Pozos. Una hora después, en pleno atardecer llegamos a nuestro destino, que sería nuestro hogar durante las próximas dos noches.


La Posada...
La antigua construcción, convertida ahora en hotel boutique, lleva por nombre Gran Hotel Posada de las Minas; una antigua gran casona entre callejones, con un diseño de jardines desérticos que dejan boquiabierto a cualquiera. Además nuestra habitación en la cima del complejo (La Buenavista), tenía una vista que daba al pequeño centro del pueblo.


Carpe Diem, vive el día
Antes de partir a Mineral de Pozos, compramos todo para hacer una cena romántica en la cocina del cuarto y por que no, compartir una velada con vino y un par de cervezas.
Llegó la primera noche y estábamos listos para empezar a cortar y sazonar cuando de repente, quedamos paralizados por una luna llena tan grande que alumbraba, con su poderosa luz, todo el pueblo y el horizonte desértico lleno de gigantescos agaves y cactáceas de diferentes tipos.
Pegados al ventanal de la cocina, estuvimos no menos de media hora atontados, viendo la mágica noche.

Después de una deliciosa pasta con salmón sellado en salsa macha, platicamos hasta altas horas de la noche y nos dispusimos a entrar a la cama y así descansar para el siguiente día.










Entrada la mañana, a eso de las 6am (bueno, la verdad eran como las 930am); salimos a conocer el pueblo y los sitios recomendados por los lugareños. 

Nuestro primer destino era la monumental Mina de Santa Brigida (anteriormente conocida por alojar oro, plata, cobre, plomo, zinc y mercurio). Sumergida en el desierto entre cactus y arena, llegamos al destino gracias a unas señalizaciones con papel cartulina.

Hornos de la antigua Mina de Santa Brígida
Túneles de enfriamiento 

 Durante el recorrido, pudimos apreciar la magnitud de la antigua mina y la importancia que tenía en el siglo XVIII (18). Al caminarla, nos llegó a dar claustrofobia, ya que en algunos tramos estaba bastante obscuro y estrecho. Cuanto más obscuro estaba, estábamos más cerca de salir corriendo de ahí; sin embargo de la nada nos pegó un fuerte viento del lado derecho y cuando volteamos, observamos una estructura impresionante, los Túneles de Enfriamiento de los hornos.
Estos túneles servían (valga la redundancia), para enfriar las gigantescas pirámides donde se derretían los minerales en aquellos tiempos.

Pozos hechos por el hombre
Saliendo de la estructura llegamos a unos acantilados hechos por el hombre, donde escarbaban a mano para sacar los materiales preciosos. Sin duda alguna, parecían cañones formados por la naturaleza.


Terminando el recorrido, dos horas después, nos dirigimos de nuevo al hotel, donde le tenía una pequeña sorpresa a Majo, debido a su cumpleaños.



Al llegar a recepción nos dieron unos pases para el SPA, situado a dos cuadras, en el cuál había una piscina, comida excelente y una sala de masajes. (Majo estaba vuelta loca que hasta me brinco encima).

En el SPA pasamos el resto de la tarde con unas deliciosas cervezas artesanales de Guanajuato, un ceviche y un coctel, y finalizamos con un relajante masaje de una hora.

SPA Posada de las Minas
Pero eso no era todo... al regresar al hotel por la tarde, tenía otra sorpresa esperando para la dueña de mis quincenas.
El paquete que había conseguido también incluía una cena romántica y el cuarto completamente decorado de velas y pétalos de rosas.

Después de una GRAN cena en el patio central, en donde la luz de las estrellas y unas velas eran nuestros únicos acompañantes, nos dispusimos a acabarnos una botella de champagne y subir al cuarto.


A la mañana siguiente, bajamos por un delicioso desayuno de huevos estrellados, un vasto plato de frutas, café y un jugo de naranja recién exprimido; todo esto en un ala posterior de la casona, en la cuál podíamos ver un par de cerros semi-desérticos y simplemente relajarnos y VIVIR EL MOMENTO.


Al finalizar, subimos por nuestras maletas y después de hacer el check out fuimos a nuestra última parada: Un par de minas olvidadas a las afueras del pueblo.


Cerca de la zona, afuera de una pequeña casa había un señalamiento que decía: MINA AQUÍ y decidimos bajar ya que vimos alrededor de 10 personas visitandola.

Al llegar a la casita vimos un gran cuarto con artesanías hechas de obsidiana en su mayoría y algunos instrumentos de aire, basados en los músicos de la cultura chichimeca (Ésta zona era un asentamiento chichimeca antes de que los españoles llegaran a la zona y descubrieran la riqueza en su suelo).

Al pagar los $10 pesos por persona, nos pasaron a un patio en donde tenían reliquias utilizadas para cargar los minerales e incluso nos hicieron una pequeña demostración de lo difícil que era hacer este labor en aquellas épocas. (nos pusieron a cargar cosas =/ ).


El pequeño recorrido a la mina nos dio una idea aún más clara, de lo extremoso que es trabajar en una mina.

Definitivamente, éste viaje fue el que nos hizo darnos cuenta de que a todos nos gusta conocer lugares increíbles y de que México es riquísimo en cultura y gastronomía; que la vida está hecha para salirse de la rutina y que un simple fin de semana se puede convertir en una experiencia que cambia tu vida.


Esperamos que éste primera nota te haya hecho vivir un poco de lo que vivimos.

Abrazo bros!
Majo y Chuy